sábado, 15 de octubre de 2011

EVALUACION DE PROYECTOS

EVALUACION DE PROYECTOS
 
Es de gran importancia conocer y comprender que es la evaluación de proyectos, en que momentos se aplica y el cómo realizar una evaluación de proyectos será fundamental para el éxito de la decisión que se llegue a tomar.

Por. Janneth Mónica Thompson Baldiviezo


En el presente artículo nos dedicaremos a explicar que es la evaluación de proyectos, las definiciones más utilizadas por autores del área. Debemos saber que la evaluación de proyectos, está relacionada de acuerdo al ámbito de desarrollo del estudio en cuestión, se puede clasificar en Proyecto de Inversión Privado o un Proyecto de Inversión Social.
 
Tanto la evaluación social como la privada usan criterios similares para estudiar la viabilidad de un proyecto, aunque difieren en la valoración de las variables determinantes de los costos y beneficios que se les asocien. La evaluación privada trabaja con el criterio de precios de mercado, mientras que la evaluación social lo hace con precios sombra o sociales.
 

Ejemplo Nº1.-
 
Proyecto de Inversión Privado                                                      Proyecto de Inversión Social
 
1. Implementar una línea de producto.                                   1. Conservación de lugares históricos
2. Creación de un nuevo negocio                                             2. Electrificación Rural
3. Cambio de maquinaria obsoleta                                           3. Sistema de Riego
 
Cabe señalar que la evaluación de Proyectos se emplea tanto en la Primera etapa del Proyecto “Preparación y Formulación de Proyectos” como en la segunda etapa “Control y Monitoreo”.
 
La evaluación de proyectos se clasifica según la finalidad de la inversión y la especificación de los objetivos del Proyecto en cuestión, es decir que los objetivos determinaran si es un proyecto privado o un proyecto social.
 
CLASIFICACIÓN DE EVALUACIÓN DE PROYECTOS
 
La Evaluación de Proyectos se clasifica en
 
EVALUACIÓN DE PROYECTO PRIVADO.
 
La naturaleza del proyecto y los objetivos de sus inversionistas y ejecutores definirán la relevancia de cada tipo de evaluación. Para los proyectos realizados por inversionistas del sector privado, podría esperarse que la única evaluación tenida en cuenta para la toma de decisiones sería la evaluación financiera, ya que el objetivo que incentiva a los ejecutores se relaciona con la maximización de ganancias financieras.

La evaluación de proyectos pretende medir objetivamente ciertas magnitudes cuantitativas resultantes del estudio del proyecto, que dan origen a operaciones matemáticas que permiten obtener diferentes coeficientes de evaluación. Lo realmente decisivo es poder plantear premisas y supuestos válidos que hayan sido sometidos a convalidación a través de distintos mecanismos y técnicas de comprobación. Para la evaluación de un proyecto de inversión privada las premisas y supuestos deben nacer de la realidad misma en la que el proyecto estará inserto y en el que deberá rendir al máximo sus beneficios.
 
JUSTIFICACIÓN DE LA EVALUACIÓN PRIVADA
 
La evaluación de proyectos de inversión privada es un instrumento que provee información a quién debe tomar decisiones de inversión.

La evaluación privada consiste en estudiar la rentabilidad financiera del proyecto desde un punto de vista específico. La evaluación financiera examina el impacto de un proyecto o una política sobre las ganancias monetarias de dicha entidad, por el hecho de participar en el proyecto.
 
Considerando que un inversionista tiene una propuesta de acción para resolver una necesidad utilizando un conjunto de recursos disponibles, los cuales pueden ser, recursos humanos, materiales y tecnológicos entre otros. El inversionista debe formalizar esta propuesta con un documento por escrito llamado Preparación y

Formulación de Proyectos que permiten al emprendedor que tiene la idea y a las instituciones que lo apoyan saber si la idea es viable, si se puede realizar y si ésta dará ganancias.

EVALUACIÓN DE UN PROYECTO SOCIAL.

En contraste con la anterior, si un proyecto propuesto es realizado por el sector público, es posible que el objetivo que motive la realización del proyecto no se relacione con la rentabilidad a la inversión, sino que busque satisfacer alguna necesidad de la comunidad o hacer un aporte al bienestar colectivo.

La evaluación social también examina el proyecto desde el punto de vista nacional; evalúa no solo su contribución al bienestar económico sino también a los objetivos de la política social de redistribución de ingresos y riquezas. La evaluación social es entonces, una extensión de la evaluación económica.

Pero hay que tomar en cuenta que dentro de un proyecto social, la evaluación financiera y la económica generan información valiosa, permite que el Estado fije una posición para promover proyectos que aporten al bienestar colectivo.

La evaluación económica social de proyectos debe ser compatible con los fines de la gestión pública. Por lo general, los gobiernos en los países en desarrollo sintetizan sus objetivos y metas en un plan de desarrollo. Ellos incluyen, entre otros: disminuir las tasas de desempleo, mejorar la distribución del ingreso, incrementar la disponibilidad de divisas, y/o estimular un sector de la economía.

Se puede entender que la evaluación económica social (también conocida como análisis Costo – Beneficio), como el conjunto de herramientas que tiene el economista para poder analizar proyectos y políticas, con el propósito de destinar los recursos de tal manera que sea más benéfica para la población nacional.

JUSTIFICACIÓN DE LA EVALUACIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL

Para comprender la justificación de la evaluación económica de proyectos, es necesario volver a la definición de “economía”. La economía es la ciencia que estudia la forma en que las naciones pueden optimizar la asignación de sus recursos, con el fin de satisfacer sus necesidades crecientes. Como tal, la economía no se limita a un análisis de ganancias financieras, sino que incorpora todos los elementos que conducen a la satisfacción de necesidades.

El problema de asignación de recursos presupone dos desafíos:

1.            Se pretende asignar o utilizar los recursos de manera eficiente, para que se logre el mayor impacto sobre el bienestar nacional. El término “eficiente” implica que una vez conseguido el “estado óptimo” cualquier cambio de este destino o utilización de recursos necesariamente disminuye o perjudica el bienestar de alguno de los agentes involucrados en la decisión. Es decir, una asignación eficiente conduce al mayor nivel de bienestar posible dados los recursos disponibles en un determinado momento.

2.            Se enfrenta a la meta de asignar los recursos en forma equitativa, de tal forma que se establezca una distribución de ingresos y riquezas considerada como justa.

Por supuesto, el desafío presentado por la eficiencia es muy diferente al que se presenta por la equidad. Es frecuente observar que los dos objetivos son inconsistentes entre sí, o complementarios entre otros casos.

CONCLUSIÓN DE EVALUACIÓN DE PROYECTOS

Se entiende como evaluación de un proyecto privado, al análisis de la rentabilidad de un proyecto o asignación de recursos ya sea éste en la creación de un nuevo negocio o evaluar inversiones de empresas en marcha: outsourcing, reemplazo, ampliación, internalización o abandono, en las opciones mencionadas se realiza una evaluación financiera donde lo importante es determinar la rentabilidad sobre la inversión.
 

                             Rentabilidad de la Inversión =              Utilidad Neta
                                                                                                Patrimonio Neto

El índice mencionado mide el rendimiento de la inversión que tienen los propietarios en la empresa, cuanto mayor sea el porcentaje utilidad neta con respecto al patrimonio neto de la empresa, mayor es la rentabilidad de la inversión de los propietarios.

La evaluación de un Proyecto Social busca medir el impacto que una determinada inversión Pública tendrá sobre el bienestar de la comunidad. A través de la evaluación social se intenta cuantificar los costos y beneficios sociales directos, indirectos e intangibles, además de las externalidades que el proyecto pueda generar.






viernes, 14 de octubre de 2011

Proyectos: medir su alcance teniendo los objetivos claros

Proyectos: medir su alcance teniendo los objetivos claros

Los problemas en la comunicación, pueden llevar los proyectos hasta su quiebre.
Hace un tiempo me encontraba esperando un vuelo junto con mis colegas. En ese entonces estábamos implementando un sistema ERP para una compañía transnacional y viajábamos muy seguido a varios países europeos.
Esa tarde habíamos tenido una desgastante junta de avances, un poco áspera por sus tonos, tal vez por la sangre latina que tenemos los italianos… Hasta incluso en el aeropuerto, los dos equipos de implementación no se dirigían la palabra. Para bajar la tensión y predicar con el ejemplo, me senté frente a una cerveza con el director de los consultores externos, “los otros”. Era una persona de mucha experiencia, y mirando hacia mi vaso (vacío, casi por la mitad) le pregunté:
“¿John, si tuvieras que comentar a tu cliente si este vaso está lleno ó vacío, que le dirías?”. Él lo pensó algunos segundos y me contestó: “¡El vaso está lleno!”
Yo me quedé pensando sobre la respuesta y le dije: “Vamos John, ese vaso no está lleno del todo ¿Cómo le puedes decir que está totalmente lleno?”. Y él me contestó rápido: “Mira, para no tener discusiones, yo cortaría el vaso hasta donde llegue el agua, y se lo presentaría así”.
Pues muchos años han pasado desde aquella tarde y todavía, cuando alguien me comenta que “todo va bien”, me llega a la mente ese episodio y me pregunto a mi mismo: “¿Qué tanto será ese todo?”, “¿Todo respecto a qué?”
De hecho, “todo” ó “nada”, “bien” ó “mal”, no son representativos al calificar el avance de una actividad ó de un proyecto.
La única forma de lograr que el avance de una actividad ó de un proyecto no sea sujetivo, es definiendo objetivos medibles y sobre ellos calificar el avance.
Es muy sencillo pero difícil de alcanzar, ya que muy seguido se definen actividades y proyectos sin establecer objetivos medibles, alcance, y resultados.
Lo anterior es una paradoja, puesto que objetivos, alcance, y resultados, son los que determinan la necesidad de emprender una acción ó un proyecto. Deberían entonces de formalizarse antes de que la acción se emprenda, y ser inclusive el parámetro de medición básico para corroborar si la acción, actividad, ó proyecto, son los adecuados para satisfacer las necesidades que los originó.

Pero cuidado
Los objetivos deben estar enfocados hacia las necesidades del cliente. A menudo los objetivos reflejan los deseos de quien realiza las actividades, quedando en iniciativas de bajo valor ó hasta superfluas para el cliente, por eso, a mi manera de ver, los objetivos y los resultados deberían de ser formulados por el cliente mismo.

¿Los objetivos son la brújula del proyecto?
¡Si!, indudablemente los objetivos con sus mediciones intermedias, constituyen una insustituible brújula, para toda iniciativa.
Al tener objetivos medibles, en todo momento podremos detectar desviaciones y tomar acciones correctivas, observar con ojos “objetivos” las cosas así como son, sin necesidad de buscar justificantes ni explicaciones para hechos que hablan por si solos.
Algunas de las ventajas de trabajar con objetivos y resultados formales, comunicados, y medibles, son:
• Evaluación de los avances en todo momento, sin necesidad de que alguien más interprete datos y nos reporte su calificación.
• Al tener que establecer mediciones, desde un principio surgen las inquietudes sobre los supuestos en los que se basa la iniciativa, y todas las variables del entorno. A veces esto puede hasta llevar a detectar su factibilidad o menos.
• El alcance ubica las expectativas del cliente y representa el límite de acción del proyecto.
• Los resultados de la iniciativa, serán evidentes por la calidad de los logros alcanzados, al tener que formalizar también esa parte, el apego a las características declaradas desde un principio, nos ayudará en calificar sin sombra de duda el nivel de éxito.
• Acostumbrar una organización a que trabaje por objetivos medibles, es un beneficio adicional, y a veces el mayor beneficio de una iniciativa.
A partir de éste momento, ya no preguntaríamos “¿oye como va?”, para que nos contesten “bien” y de manera subjetiva. Las preguntas para saber el avance serían con respecto a parámetros de medición de objetivos:
• ¿Cuantas facturas se imprimieron correctamente y cuantas tuvieron algún desperfecto?
• ¿Con el sistema anterior nos tardábamos 10 días en cerrar el mes contable, ahora cuantos días estamos tardando?
El trabajar con objetivos puede llegar hasta iniciativas de medición del desempeño individual, con recompensas e incentivos. En fin, lograr objetivos nos motiva y nos compromete con nuestras responsabilidades.
¿Tú, en que medida alcanzas tus objetivos?

PROCESO ADMINISTARTIVO

PROCESOA ADMISTRATIVO

Para administrar eficientemente su negocio debe tener en cuenta cuatro pasos que lo conducirán al éxito. Estos pasos reciben el Para administrar eficientemente su negocio debe tener en cuenta cuatro pasos que lo conducirán al éxito. Estos pasos reciben el nombre de Proceso Administrativo. nombre de Proceso Administrativo.

1. PLANEAR: Primero pregúntese con que recursos cuenta, cuales mas necesita, donde quiere llegar, como se organizará para lograr los objetivos que se a propuesto. Si ya sabe cuales son sus recursos y ha definido bien su negocio es hora de ponerse unos objetivos.

Los objetivos pueden ser de carácter general pero deben ir acompañados de otros mas específicos, además de esto los objetivos específicos deben estar de acuerdo entre si, con los recursos, con las oportunidades del sector y sobre todo no deben ser inalcanzables ni tan rígidos que no puedan modificarse en un momento dado; solo asegúrese que todo el equipo de trabajo los conozca, si necesita nuevos recursos haga un pequeño plan para conseguirlos.

El siguiente paso es programar el trabajo para llegar a sus objetivos. Delegue responsabilidades, programe su tiempo y sobre todo defina las acciones a seguir, en pocas palabras organice las actividades, el tiempo, los responsables y la disponibilidad de espacio y maquinaria.

2. ORGANIZAR E INTEGRAR: Para lograr una buena organización e integración de su empresa debe tener en cuenta lo siguiente. Tener en claro los puestos de trabajo que existen en su empresa, las tareas, responsabilidades y autoridad de cada puesto y sobre todo tener bien claro cuantas personas son necesarias y suficientes para cubrir esas plazas, para esta labor válgase de un organigrama. Este le ayudará a organizar mas convenientemente su empresa. En el organigrama usted define los puestos de trabajo con sus tareas y responsabilidades, la organización de las líneas de autoridad, comunicación, coordinación entre dependencias. También define los requerimientos cualidades y conocimientos que exige cada cargo, además las necesidades de mejoramiento o de formación de los operarios o trabajadores, los planes de capacitación o formación en relación con las necesidades de puestos y de trabajadores y por ultimo las comunicaciones necesarias.

3. DIRECCION: en este paso se logra que la planeación y la organización entren en acción. Ahora estará dedicado a que cada trabajador quiera y pueda hacer el trabajo de manera correcta, para esto debe coordinar los trabajos, motivar a su personal, y orientarlos en sus labores. Recuerde que esta trabajando con seres humanos no con maquinas así que mas le valdrá ser in líder que un jefe. Líder es quien conociendo las características de su gente da respuestas a sus necesidades y moviliza su voluntad su capacidad de acción y sus potencialidades a la consecución de los objetivos que se ha propuesto. Tome conciencia que la comunicación es su principal herramienta para tomar buenas decisiones y para la delegación correcta de responsabilidades.

4. EL CONTROL Y LA EVALUACIÓN: aunque es el último paso su éxito depende de la calidad de los primeros, es decir que si se tuvieron una buena planeación, una buena organización y una buena dirección lo mas seguro es que el control y evaluación sean positivos.

Controlar es comprobar que lo que se esta haciendo si esta de acuerdo con lo planeado dirigido a los objetivos y a través de los programas propuestos. Se debe controlar el manejo del dinero, el tiempo, la calidad el desempeño de los trabajadores, el mantenimiento, los inventarios etc.

Para controlar usted necesita contar con información y esa información la puede obtener del paso de planeación en el diseño del programa de trabajo. Igualmente la observación es un buen método de control. Finalmente la evaluación le permite sacar partido de lo realizado en un periodo mas largo de tiempo al poder conocer cuales son sus puntos débiles y sus fortalezas y lo principal para verificar si se cumplieron los objetivos y si se llegó a las metas.


La innovación en las MIPYMES: un factor fundamental

La innovación es algo prioritario, tanto para PYMES como para autónomos, por lo que cualquier mejora que se haga, del tipo que sea, tiene un alto nivel de rentabilización, tanto a corto como a medio plazo.


Pero antes de ponernos a ello, debemos centrarnos en planificar la mejora. Es imprescindible esbozar una hoja de ruta para saber hacia dónde nos dirigirnos y para prever, dentro de lo posible, las consecuencias, los efectos y las posibles soluciones a los problemas futuros.


Desde Formapyme proponemos 5 sencillos pasos para innovar centrándonos en los objetivos:


1. Identifica constantemente a tu cliente, pero también piensa en tu no-cliente. Intenta encontrar fórmulas para que aquellos consumidores que todavía no son tus clientes pasen a serlo. Aumenta tu cartera por medio de ideas novedosas y creativas.


2. Amplia tus estrategias respecto a las necesidades de tus clientes presentes y futuros. Las necesidades de tu clientela deben ser cubiertas por completo, aunque esto no siempre es posible.


Piensa en sus aspiraciones y necesidades, reflexiona sobre si serías capaz de mejorar tu servicio o de ofrecerles alguna experiencia que ni siquiera se había planteado necesitar.


3. Imagina lo imposible. La innovación, además de ser un asunto de creatividad, es un asunto de planteamientos absurdos e imposibles. A parte de las mejoras continuas es necesario que se creen procesos de avance.


Piensa en aquello que hoy te resultaría imposible materializar y busca fórmulas para llevarlo a cabo, tal vez al final del proceso sólo una mínima parte se haga realidad, pero eso, por si solo, ya habrá merecido la pena.


4. Comparte tus objetivos de innovación dentro de la empresa. Involucra a aquellos que trabajan contigo. Tal vez a alguno de tus empleados se le ocurra una idea tan genial que ni siquiera tú mismo hubieras imaginado. El trabajo aislado es el peor enemigo de la innovación.


5. Regístralo todo. Generar una especie de portafolio de innovación, una fábrica de ideas resulta necesario si quieres caminar por la senda de la innovación. Recuerda que no hay idea mala y que cada una requiere un espacio y un tiempo adecuado donde seamos capaces de desarrollarlas adecuadamente. Guarda las ideas, clasifícalas y, si es posible, asígnales un valor económico.