viernes, 30 de septiembre de 2011

Las MYPIMES, realidades y espectativas


LAS MIPYMES ECUATORIANAS, REALIDADES Y ESPECTATIVAS

Ecuador al igual que los demás países de la región andina, están totalmente expuesto a la competencia internacional, debido al proceso de apertura y desregulación comercial, esto por un lado tiene beneficios importantes como el crecimiento de las exportaciones de productos primarios, pero las importaciones de bienes de capital y de productos con alto contenido de mano de obra lo hacen a un ritmo mayor, volviéndose crecientemente negativo el saldo en la balanza comercial. Las MIPYMES participan con el Producto Interno Bruto del Ecuador aproximadamente con el 13%, pero debemos enfatizar es en la gran capacidad para dinamizar la economía, se vuelven un mecanismo imprescindible para aliviar la desocupación y combatir la pobreza, ya que genera ingresos que permiten satisfacer las necesidades básicas y más elementales del empresario y de su familia que también participa directamente en la actividad.

Este sector cubre una variedad de actividades, entre las que predominan las comerciales, los servicios y las de producción de pequeños industriales, artesanos o micro industriales. Se estima que existen en el Ecuador alrededor de 600.000 pequeñas y medianas empresas que ocupan a 1.200.000 personas, lo que representa un 38% de la ocupación total del país.

Los problemas que enfrentan las MIPYMES como la incipiente organización, informalidad y dispersión del sector son causas de su vulnerabilidad y limitado acceso a las oportunidades que ofrece el sistema económico. Este sector, es el primero que recibe los impactos de las crisis económicas y pocas veces se beneficia de los mecanismos de reactivación; ha sido el foco de efímeras ayudas que han distorsionado las verdaderas aspiraciones del sector.

Las organizaciones e instituciones públicas y privadas que se encuentran inmersas en el desarrollo del sector de las MIPYMES adquieren un protagonismo creciente en las estrategias de desarrollo social y en la aplicación de políticas sociales en el Ecuador. Estas entidades, como las Cámaras de la Producción, la CAPIG, ocupan un lugar primordial en la satisfacción de necesidades básicas de este sector económico, a través de la prestación de servicios de desarrollo empresarial y servicios financieros especializados en temas crediticios a través de alianzas estratégicas con la banca privada, así como en la provisión de servicios vinculados a la capacitación, salud, promoción social y empleo.

Las MIPYMES no cuentan con las herramientas para desarrollarse, pese al apoyo de sus gremios, porque no gozan del apoyo del gobierno, por la desorganización generalizada, falta de leyes de competencia, el no-cumplimiento de las leyes existentes, la corrupción y la falta de decisión gubernamental, conlleva a que las propuestas y soluciones no se implementen en el corto plazo.

La creación de un marco legal adecuado para el sector productivo de las MIPYMES ecuatorianas es imprescindible a las puertas de la firma del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Las MIPYMES, deben ser abordadas y definidas urgentemente, para establecer estadísticas, soluciones y métodos a lo que los empresarios consideran como problemáticas insolubles y frustrantes, que van ahondarse con la implementación del TLC. Y sobre todo, desarrollar un plan de fomento e impulso real a este sector, estableciendo como política de estado prioritaria, el surgimiento de nuevas unidades de producción y el fortalecimiento estructural de las que ya existen para que generen valor a los productos ecuatorianos.



Por:

Ing. Juan Carlos Vinueza C.